Reinhard Maximilian von Brunn

(Tubinga, 1944 – )

El 24 de julio de 1944 la misma noche que Reinhard nació, murieron muchas personas. A 40 kms de Tubinga se producía el bombardeo a la ciudad de Stuttgart. Ese fue su primer viaje: al refugio antiaéreo. Su padre, un director médico, murió en los últimos días de la guerra. Viuda, su madre decidió en 1952 seguir un llamado de la asociación escolar germano-chilena y trasladarse a Valdivia, a trabajar en la educación preescolar. En Chile Reinhard aprendió rápidamente el español. Una mañana de domingo, regresando de misa, el niño presenció una escena de violencia policial contra un campesino pobre y borracho, al que daban palos porque sí. Esa experiencia le marcaría profundamente y, desde su regreso a Alemania en 1956, tendría el deseo de volver y continuar la historia con ese país sudamericano.

Luego de estudiar derecho en Tubinga, Hamburgo y Ginebra, en 1970 Reinhard solicitó una pasantía electiva en la Cámara de Comercio Chileno-Alemana de Santiago de Chile (Camchal) y recibió una beca de doctorado de Deutscher Akademischer Austauschdienst (DAAD), el servicio de intercambio académico alemán. Su trabajo de investigación fue : “Con un viejo derecho hacia una nueva economía» tema que en aquel momento era de gran actualidad dada la nacionalización de las minas de cobre. El Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales (ILDIS) de la Fundación Friedrich Ebert (FES) se interesó por el trabajo de Reinhard y publicó algunos de sus resultados.

En el invierno de 1971, las catástrofes provocadas por las inundaciones ocurridas en la zona sur de Santiago, que hicieron casi imposible la supervivencia en las poblaciones marginalizadas de la capital, llevaron a Reinhard a emprender campañas de ayuda solidaria. Publicó un boletín en la Cámara de Comercio pidiendo ayuda y, contra todo npronóstico, recibió una respuesta positiva. Pero, no era tan sorprendente, como él mismo recuerda “los empresarios lavaban su mala conciencia ayudando a los damnificados”. Asimismo, junto a un grupo de adolescentes de la Juventud Obrera Católica (JOC) trabajó en la reconstrucción de Puchuncaví después del terremoto de julio de ese mismo año y por medio de la esposa de un oficial progresista, se propuso alfabetizar reclutas en la Escuela Militar.

El primer hijo de la pareja von Brunn: Arnim Werner Lautaro nació el día de la fiesta nacional: el 18 de septiembre de 1972. Fue recibido como un verdadero chileno con fuegos artificiales y globos, pro el nombre mapuche hizo que muchos levantaran la nariz, incluso en los círculos progresistas, pues el racismo hacia los indígenas estaba, como hoy, propagado transversalmente.

De regreso en Alemania a fines de 1972, organizó en conjunto con otros jóvenes chilenos el “Chile-Komitee”. Luego del golpe militar en el verano de 1973, reunió en su ciudad natal de Tubinga a más de 20 académicos comprometidos y llevó a cabo una amplia campaña pública denunciando el régimen de facto en Chile. El miedo al comunismo, que creció y se arraigó durante la Guerra Fría, siempre tuvo un impacto negativo sobre las noticias que llegaban desde de Chile y el gobierno de la Alemania Federal tardó mucho tiempo en entender el Golpe militar como un acto de violencia e ilegalidad. Por ejemplo, las múltiples peticiones de asilo que Reinhard interpuso para perseguidxs políticxs chilenxs en Tubinga, no fueron procesadas por la administración municipal – y con dudas – sino hasta 1974. El círculo de amigos de Tubinga, como Max Steinacher, Christoph Schumacher y Ernesto Richter, se ocuparon más tarde de los refugiados. Uno de ellos era Haroldo Quinteros, uno de los dos sobrevivientes del comité regional de Partido Socialista (PS) de Iquique, que había sido condenado a muerte..

Por aquello años a Reinhard von Brunn se le presentó la posibilidad de participar en la fusión de la Agencia Federal de Ayuda al Desarrollo (BfE) y la Sociedad de Procesamiento de Garantías (GAWI) realizada en Frankfurt, que dio origen a la Agencia de Cooperación Alemana al Desarrollo (Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit, GTZ), en la que a partir de 1977 asumió la dirección del departamento jurídico. En 1980 la GTZ estableció una oficina en Egipto y la familia von Brunn pasó tres años en El Cairo, donde Reinhard tuvo a cargo una enorme cartera de proyectos: desde proyectos de riego, escuelas de formación profesional y ferrocarriles, hasta instalaciones de investigación médica.

En 1989, la GTZ reorganizó su estructura técnica en una estructura regional y Reinhard von Brunn ayudó a implementar el departamento de Recursos Humanos de la sede alemana en Eschborn. En 1990, la GTZ creó el la Oficina Regional para los Países Andinos y necesitó para el cargo una persona que tuviera a América Latina como su segundo hogar. Al frente de esta nueva oficina el trabajo de Reinhard se extendió desde Colombia hasta Chile. Una vez que sus tres hijos ya habían abandonado la casa familiar, a von Brunn le surgió una nueva oportunidad para regresar a vivir en Latinoamérica: en 1999 asumió como Director Ejecutivo de la GTZ en La Paz pasó 6 emocionante años en Bolivia y luego cuatro años en Chile. Todavía recuerda con nitidez a los participantes indígenas en el simposio sobre en «Progreso», organizado en 2004 por la GTZ en cooperación con el Goethe-Institut en La Paz. En ellos se apreciaba ya la inminencia de un cambio de paradigma en la política boliviana, el que llegaría justamente después con el triunfo de Evo Morales en 2006. En Chile, Reinhard se dedicó sobre todo a la política ambiental y a la cuestión de la cooperación de tecnologías ecológicas.

En la actualidad Reinhard von Brunn se dedica al trabajo comunitario en su ciudad natal y es
Concejal de la lista independiente de Tubinga. Con tres estancia en Chile, bajo diferentes gobiernos y en tres momento de su propia biografía, el círculo se cierra: “ la causa chilena está simplemente en nuestras biografías, en nuestras personalidades, en nuestro hijo nacido allí. Chile ha sido y sigue siendo parte de nosotros y lo ha sido cada vez más lo largo de los años.”

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