Milan Stuchlik

(Praga, 1932 – Belfast, 1980)

Justo en el momento en que Milan se disponía a regresar a Praga, los tanque soviéticos ocupaban la ciudad y terminaban con la “Primavera de Praga”, ese intento de crear un socialismo abierto y democrático. Era el año 1968 y el joven antropólogo se encontraba en Inglaterra invitado por sus colegas de la Universidad de Cambridge. Durante los 60s Stuchlik , desde la Universidad de Carolina de Praga, había trabajado por abrir la tradicional etnología que se enseñaba en Checoslovaquia a la teoría antropológica contemporáneas, producida fundamentalmente en Occidente. Con este propósito, había establecido un interesante intercambio crítico con colegas británicos que habían trabajado en África y Oceanía sobre sociedades no occidentales. Aunque no era miembro del “Partido”, se le había autorizado viajar con regularidad al extranjero por motivos científicos. Pero, la intervención soviética acabó con esta apertura e impuso un muro implacable con los países occidentales (capitalistas). Cualquier agujero en la “Cortina de Hierro” fue escrupulosamente cerrado. Entonces Milan se enteró de un convenio entre la Universidad de Concepción en Chile y la Universidad de Praga, que daba la posibilidad de ir a hacer etnografía en comunidades Mapuches. Interesado como estaba en la respuesta de la sociedades tribales ante la Modernización, no lo dudó un instante y viajó a Chile, que por aquel entonces se encontraba en pleno proceso de transformación social.

Stuchlik llega a Chile a finales del 68 y permanece hasta el Golpe Militar de 1973. Durante esta estancia, acompañado de su esposa Jarka y sus dos hijos, se mantiene lejos de la capital y se concentra en su objetivo de analizar la estructura social de las comunidades mapuches en relación al Estado chileno. Vive en el pueblo de Cholchol, situado en pleno territorio mapuche y realiza trabajo de campo en la “Reducción Coipuco” en Cautín, haciendo viajes esporádicos a Temuco y Concepción. La Provincia Cautín es uno de los lugares donde la Reforma Agraria es más importante, con un movimiento social rural fuerte, que incluye además las comunidades Mapuches y donde tienen gran impacto la ideas del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Se habla de los “Consejos campesinos”, de la “tomas de fundos” y las recuperaciones de tierra. Es un lugar de movilizaciones “desde abajo” las que provocaron permanentes conflictos y tensiones con la política de “reformas pausadas” que defiende el gobierno popular. A tal punto llega la tensión que entre enero y febrero de 1971 el Ministro de Agricultura, Jacques Chonchol se traslada a la zona para sostener reuniones con dirigentes mapuches de comunidades y para tratar de calmar la situación. Incluso, se reúne con Miguel Enríquez, dirigente del MIR, intentando llegar a una acuerdo y parar las “tomas”. Pero las tomas y ocupaciones continúan obligando al gobierno a “venir a pactar” en territorio mapuche. Así, entre enero y febrero de 1971 el Consejo de la Corporación para la Reforma Agraria (CORA) sesiona en Cautín con el resultado de 14 predios expropiados y un total de 1.468 hectáreas “recuperadas” para las comunidades mapuches. Milan ve que el gobierno de Allende no cuenta con una política agraria unificada y que al momento de aplicarla surgen importantes conflictos, así como discrepancias entre los partidos de izquierda. La posible solución a la “cuestión mapuche” supone para Stuchlik una perspectiva integral, basada en datos concretos sobre la “sociedad mapuche contemporánea” y su desarrollo histórico. Solicitado por Chonchol, Stuchlik en 1971 se convierte en asesor de la CORA y realiza un análisis de la especificidad de la cultura mapuche, de sus sistemas de gobierno y entrega sugerencias para su “desarrollo integral”. “Hay que escucharlxs a ellxs y entender que las tomas no son simples acciones reivindicativas” – dice -, “sino que se conectan con la idea de la recuperación de un territorio usurpado y de la solución de un “pleito histórico” con el Estado chileno.” Sus argumentos ayudan a aclarar la urgente necesidad de una Ley Indígena, que el gobierno emprende ese mismo año.

Pero Stuchlik es un científico social, no un agitador político. Participa en la fundación del Centro de Estudios de la Realidad Regional (CERER) desde donde realiza investigaciones y que dan impulso a muchos debates sobre la situación de los campesinos indígenas de la región. En 1971 funda la carrera de Antropología Social en la Universidad Católica de Temuco y se convierte en profesor de la Universidad de Concepción (UDEC) en un momento de especial tensión. La gran influencia que las posiciones de MIR tienen entre lxs estudiantes, quienes abrazan la vía insurreccional le hacen la vida nada de fácil. En cierto momento, el trabajo de Milan con los Lonkos de la Comunidad de Coipuco llama la atención de estudiantes cercanos al Movimiento Campesino Revolucionario (MCR), quienes intentan aprovechar las buenas relaciones que tenía allí para activar una grupo guerrillero. Stuchlik se neiga rotundamente y los expulsa de sala, encarándoles: “yo hago antropología, no revolución”, convencido que estos revolucionarios “blancos y pequeñoburgueses” nunca obtendrían la confianza de los mapuches. Lo acusan de derechista, pero Milan no cambia su actitud ni su parecer. Durante todo el año de 1972 trabaja por darle calidad al CERER organizando seminarios junto al psiquiatra Martín Cordero y asesorando alumnxs en tesis. A principios del ‘73, el “Comité revolucionario” de la Universidad vuelve al ataque enviando una carta al Partido Comunista de Checoslovaquia en la que se queja del “bajo compromiso revolucionario del Dr. Stuchlik”. La cosas se vuelven complicadas y la Embajada Checa insiste en que deberían regresar, pero los Stuchlik están decidios a quedarse, aún con sus documentos vencidos. Permanecen en Chile hasta diciembre de 1973, tres meses después del Golpe Militar y Milan, siempre a cargo de CERER, intenta dar por unos meses continuidad a sus investigaciones en la zona mapuche, a pesar de la creciente violencia y la represión que invade las comunidades y su propia vida académica.

Con el Golpe cívico-militar del 73, todo esfuerzo por construir unas Ciencias Sociales críticas llega a su fin. Stuchlik es llamado a declarar ante la junta militar que interviene la universidad y amenazado con la cárcel, pero gracias a la intervención del todavía Rector logra ser dejado en libertad y continuar con lo que quedaba del CERER. Pero, colegas y amigos son perseguidos, encarcelados o asesinados y otrxs tantxs salen al exilio. Los Stuchlik pasan la última navidad en Chile en diciembre de 1973 hasta que consiguen cupo en un carguero italiano, el Rossini, que los lleva de Valparaíso pasando por Guayaquil y el canal de Panamá, finalmente a Cannes en Francia. De ahí la familia se traslada al Reino Unido. Milan Stuchlik es contratado como profesor primero en Cambridge, y luego en el Departamento de Antropología Social de la Queen’ s Universtity Belfast como conferenciante y después como docente, hasta su prematura muerte en 1980. Sus escritos sobre Chile y la cuestión mapuche fueron publicados en Chile en el libro Rasgos de la sociedad mapuche contemporánea (1974). En 1976 publicó un libro compilatorio Life on a Half Share, cuya versión española tuvo que esperar hasta 1999, publicado como La vida en mediería: mecanismos de reclutamiento social de los mapuches. Luego de su muerte su mujer, Jarka Stuchlik, publicó un valioso libro sobre aquellos años en Chile: Flores de Cobre en 2017.

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