Miguel Lawner Steiman

(Santiago de Chile, 1928 – )

Hijo de inmigrantes ucranianos, Miguel Lawner nació en Santiago en el antiguo barrio “Matta-Portugal” de la capital. En 1954 se tituló en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, donde participó activamente del proceso de reforma universitaria y abrazó las ideas de la arquitectura social inspiradas en la Bauhaus. Debido a su fuerte sensibilidad social Lawner se comprometió rápidamente con el movimiento de “pobladores sin casa”, que hacia fines de los años 50s ya se había convertido en un importante actor social y político: miles de personas habían llegado del campo huyendo de las condiciones semifeudales imperantes allí, y atraídas por la industrialización de las zonas urbanas, comenzaban ahora a reclamar su derecho a la vivienda. Fue en aquel tiempo cuando junto a su esposa Ana María Barrenechea y Francisco Ehijo fundaron la oficina profesional BEL Arquitectos Ltda., con la cual ganaron diversos concursos públicos relacionados con el diseño de viviendas sociales e infraestructura comunitaria. Pero, el compromiso de Lawner superaba los simples maquillajes y apuntaba a la verdadera justicia social, más allá de los estrechos marcos de la legalidad oligárquica vigente. Fue así que en 1957, ya militante del Partido Comunista, participa en la “toma” de terrenos que dio origen a la población La Victoria, de hecho, “los planos de la toma se hicieron en mi oficina, recuerda. La toma de La Victoria constituyó un hito en la historia del movimiento de pobladores en Chile puesto que a partir de ella inaugura la disputa con el Estado, en el sentido que el mensaje que los pobladores es claro: “si ustedes no construyen, si el Estado no construye, nosotros construiremos directamente nuestras viviendas”.

Desde su condición de arquitecto comprometido con los cambios, Lawner apoyó y participó en las cuatro campañas presidenciales de Salvador Allende (1952, 1958, 1964), hasta su llegada al gobierno en 1970. En todas ellas siempre hubía siempre un grupo de profesionales de distintas ramas (economistas, médicos, arquitectxs, ingenierxs, artistas, etc.) que colaboraban en la elaboración de medidas concretas del programa presidencial, como en las famosas primeras “40 medidas” del programa de la Unidad Popular. Así, cuando Allende toma posesión de su cargo de Presidente de la República, nombra a Lawner Director Ejecutivo de la Corporación de Mejoramiento Urbano (CORMU) y él toma este nombramiento como un privilegio y un desafío. Se propone entonces, intervenir las ciudades de Chile, altamente segregadas. Emblemáticas de su desempeño en la CORMU son el diseño y ejecución de varios conjuntos habitacionales en Santiago, como la Villa San Luis, el proyecto de remodelación San Borja en el mismo centro de Santiago, o el proyecto habitacional CORMUVAL entre Santiago y Valparaíso. En todos estos proyectos domina una idea madre: hacer prevalecer el bien común por sobre los intereses privados y en el marco de la intervención urbana esto significa no darle un valor especulativo al suelo urbano, sino pensar en las necesidades de la gente, en especial de la gente sin casa. Durante su dirección ejecutiva, la CORMU construyó alrededor de 158 mil viviendas sociales en estrecha relación con los comités de vivienda.

Pero, la contribución de Lawner no acabó allí: en 1971 las Naciones Unidas (ONU) decidió que la Tercera Conferencia para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD III) se realizaría en Chile. Allende designó a Lawner (la CORMU) como responsable de la construcción de un edificio para le encuentro y le dio 9 meses. A partir de allí se inició uno de los proyectos más excepcionales de la Unidad Popular, el que a través de un modelo participativo y horizontal, con miles de horas de trabajo voluntarios, con la participación activa de artistas, técnicos y profesionales, dio como resultado el espléndido edificio de la UNCTAD III, hoy conocido como Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM).

Luego del Golpe de Estado del 73, Miguel Lawner fue detenido y enviado – junto a los altos dirigentes de la UP – a la Isla Dawson en el Estrecho de Magallanes. Luego de 9 meses fue trasladado al campo de concentración de Ritoque y de ahí al centro de detención clandestino “Tres Álamos”, para finalmente ser liberado y exiliado a Dinamarca. En Dinamarca, Lawner consiguió trabajo como docente universitario y fue profesor de la Academia Real de Bellas Artes de Dinamarca y de la Universidad Goethe en la República Federal Alemana. Paralelamente a su trabajo como docente, Lawner se mantuvo activo en las actividades de denuncia y solidaridad con las víctimas de las violaciones de los derechos humanos en Chile. En Europa consiguió también reproducir fielmente y de memoria los dibujos de los campos de concentración de Isla Dawson, Ritoque, y “Tres Álamos”, los cuales publicó en 2003 en su libro La vida a pesar de todo. Logró regresar a Chile a mediados de los 80s y desde entonces su figura creció como referente de la lucha por la memoria, los Derechos Humanos y el derecho a la ciudad. En 2013 publicó sus memorias con el título de Memorias de un arquitecto obstinado y 2019, a sus 91 años, recibió el Premio Nacional de Arquitectura de Chile como reconocimiento a su brillante carrera.

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