Luis Vitale

(Villa Maza, Argentina, 1927– Santiago de Chile, 2010)

Nacido al otro lado de los Andes, en la provincia de Buenos Aires, la vida de Luis Vitale se vinculó tempranamente con Chile, con sus luchas y con su pueblo. Como miembro activo de la sección de la IV Internacional del Cono Sur, Vitale viajó a Chile a mediados de los 50s y el destino quiso que se quedara: en 1955 conoce a Humberto Valenzuela, importante dirigente obrero, fundador del trotskismo en Chile en los años ’30, quien lo recluta para el Partido Obrero Revolucionario (P.O.R.) en el que Vitale destaca por su pasión e inteligencia. Se hace dirigente sindical de la Federación de Química a Farmacia y en 1958, junto a Clotario Blest, es elegido dirigente nacional de la recién articulada Central Única de Trabajadores (C.U.T). Esta experiencia como dirigente nacional le permite recorrer Chile de sur a norte y hacerse un conocimiento profundo de los problemas sociales y políticos del país, en una entrevista comenta: “el conocimiento, y también el hecho de enamorarme allí, dieron a entender que iba a pasar en Chile el resto de mi vida…”

Su ideario trotskista de aquellos años y, sobre todo, el impacto que sobre su pensamiento tuvo la Revolución Cubana (1959), hacen que Vitale se mantenga en una posición minoritaria dentro de la corriente dominante del socialismo chileno, en la que se decanta por una posición obrera y popular más radical, una “práctica política que permitiera avanzar”. Con ese espíritu en 1965 promueve la incorporación de P.O.R. en la fundación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (M.I.R.), partido del que redacta sus estatutos y en el que se mantiene en primera línea hasta su expulsión en 1969, por oponerse al boicot que el M.I.R. promovía contra Salvador Allende y las elecciones de 1969.

Durante la Unidad Popular encontramos a Vitale intentando radicalizar la lucha obrera en los “Cordones industriales”, como parte de la corriente socialista revolucionaria. Tras el golpe militar fue encarcelado y torturado, pasando por 9 lugares de detención, entre ellos el campo de concentración de Chacabuco en el desierto de Atacama. Luego de ser liberado parte al exilio en Alemania donde ejerce como profesor en Fráncfort, luego es profesor en Colombia y finalmente llega a Venezuela donde participa de la redacción de la revista El Topo Obrero (1980-1985).

Pero, además de esta intensa vida militante, Luis Vitale brilló también como pensador. Convertido en académico en 1968, desarrolló una impresionante obra crítica sobre historia social latinoamericana, el movimiento obrero, el anarquismo, el papel de las mujeres en los procesos de cambio, la revolución, etc. Su obra Interpretación marxista de la historia de Chile (8 Tomos) le valió el reconocimiento internacional y lo convirtió en uno de los historiadores marxistas más leído en Latinoamérica. En ella, Vitale establece fuertes polémicas con sus colegas de tendencia stalinista, destacando la heterogeneidad de la lucha de clases, las formaciones imperiales y las estrategias del movimiento obrero.

De regreso a Chile a principios de los 90s “Lucho”, como lo llamaban sus amigxs, se reincorporó a las tareas docentes en la Universidad ARCIS y se mantuvo muy cerca de los movimientos sociales de la Post-dictadura. Generoso, abierto, tanguero empedernido, extravagante, Vitale no dejó nunca de diseminar su saber y sus experiencias, especialmente hacia la gente joven. En su departamento se recuerdan veladas con música, vino y debates hasta la madrugada. Por ello en su sepelio, realizado el 27 de junio de 2010, fue despedido con honores por una diversidad enorme de grupos: libertarios, trotskistas, pobladores, grupos anticapitalistas, sindicalistas, grupos mapuches en lucha, feministas, etc. Al momento de su muerte Luis Vitale había escrito 67 libros y más de 200 artículos: “Mi compromiso al lado de los pueblos de Nuestra América se expresa en mis publicaciones. Actualmente soy un marxista libertario que contribuye a la lucha de los movimientos sociales por una sociedad alternativa al capitalismo neoliberal, capitalismo que es antes conservador que liberal”.

Principales obras

Interpretación Marxista de la Historia de Chile. 8 Tomos, Varias editoriales, Santiago, (1967 a 2000).

Contribución a la Historia del Anarquismo en América Latina, Coautor, con Oscar Ortiz, Ediciones Espíritu Libertario, Santiago, 2002.

La Mitad Invisible de la Historia. El Protagonismo Social de la Mujer Latinoamericana. Editorial Sudamericana-Planeta, Buenos Aires, 1988.

Historia General de América Latina, 9 Tomos. Ediciones Universidad Central de Venezuela, Caracas, 1984.

Historia Social Comparada de los Pueblos de América Latina, Ediciones ATELI, Punta Arenas, 1998.

De Bolívar al Che. La larga marcha por la Unidad y la Identidad Latinoamericana, Ediciones Nuestra América, Buenos Aires, 2002.

Contribución al Bicentenario de la Revolución por la Independencia de Venezuela, Instituto de Investigación de Movimientos Sociales Pedro Vuskovic, Santiago, 2002.

Balance de dos décadas de Neo-liberalismo, Departamento de Ciencias Históricas, Universidad de Chile, Santiago, 2001.

De Martí a Chiapas, balance de un siglo, Ediciones Síntesis, CELA, Santiago, 1995.

Introducción a una Teoría de la Historia para América Latina, Editorial Planeta, Buenos Aires, 1992.

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